<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>escritor costarricense | Analista Hoy</title>
	<atom:link href="https://analistahoy.com/tag/escritor-costarricense/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://analistahoy.com</link>
	<description>Una mirada a la actualidad desde una óptica personal</description>
	<lastBuildDate>Thu, 19 Jun 2025 02:13:11 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2024/09/cropped-Analista-icono-32x32.png</url>
	<title>escritor costarricense | Analista Hoy</title>
	<link>https://analistahoy.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>In memoriam de Rodolfo Ugalde: escritor del pueblo y abuelo de letras</title>
		<link>https://analistahoy.com/2025/06/in-memoriam-de-rodolfo-ugalde-escritor-del-pueblo-y-abuelo-de-letras/</link>
					<comments>https://analistahoy.com/2025/06/in-memoriam-de-rodolfo-ugalde-escritor-del-pueblo-y-abuelo-de-letras/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[jose carballo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 19 Jun 2025 02:13:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Personal]]></category>
		<category><![CDATA[autores libres e independientes]]></category>
		<category><![CDATA[costa rica]]></category>
		<category><![CDATA[escritor costarricense]]></category>
		<category><![CDATA[homenaje póstumo]]></category>
		<category><![CDATA[rodolfo ugalde]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://analistahoy.com/?p=2605</guid>

					<description><![CDATA[<p>Algo vio en mí y yo en él que la química abuelo-nieto fue casi inmediata. Quizás fue esa mezcla de juventud y veteranía, aunado a ese inquebrantable deseo en común por dar a conocer la literatura nacional, lo que cimentó una relación cordial, muy cercana, casi filial.</p>
<p>The post <a href="https://analistahoy.com/2025/06/in-memoriam-de-rodolfo-ugalde-escritor-del-pueblo-y-abuelo-de-letras/">In memoriam de Rodolfo Ugalde: escritor del pueblo y abuelo de letras</a> first appeared on <a href="https://analistahoy.com">Analista Hoy</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>Muchas son las satisfacciones que me ha dejado la literatura: experiencias, lecciones, ventas, lindos comentarios, valiosas amistades y cuatro hijos de papel que ya caminan y viajan solos por el mundo.</p>



<p>Lo que nunca me imaginé encontrar, entre ferias y stands olorosos a tinta y papel, era un abuelo de letras que, feliz, me acompañaría durante gran parte de mi recorrido por estas apasionantes lides literarias.</p>



<p>¡Así es! Aparte de mis dos abuelos biológicos, tuve uno que me adoptó como nieto postizo desde el primer día que nos conocimos, cuando, recién publicaba mi primer libro, Bajo su propio riesgo, en el 2017, y era un completo neófito en el arte de vender literatura.</p>



<p>Su nombre era Rodolfo Ugalde Cordero, conocido cariñosamente como “el abuelo Popo”, nacido en Alajuela, pero con fuertes raíces afectivas en Puntarenas, su hogar de infancia y donde descubrió su adorado mar Pacífico.</p>



<p>Coincidimos por primera vez (hasta donde recuerdo) en una Feria Internacional del Libro, en la Antigua Aduana y, desde entonces, hicimos yunta inseparable de apoyo y participación recurrente en cuanta feria hubiese.</p>



<p>De todas por las que desfilamos (la FILCR, la Fiesta del Libro de la UCR, la Feria de la UNA, la de Heredia, etc.), la Feria de Emprendedores del Hospital México es la que me trae más gratos recuerdos del querido abuelo.</p>



<p>Ahí, junto a un apreciado amigo y colega, Ricardo Canzanella, éramos como los tres mosqueteros luchando por vender nuestras obras en medio de una vasta oferta de bufandas, remedios de propóleo, anteojos de sol y utensilios de cocina. ¡Vaya quijotada era aquello!</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/20180315_120153-1-scaled.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" data-id="2610" src="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/20180315_120153-1-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-2610" srcset="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/20180315_120153-1-980x551.jpg 980w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/20180315_120153-1-480x270.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) and (max-width: 980px) 980px, (min-width: 981px) 1024px, 100vw" /></a></figure>
</figure>



<p>Al final, aunque no vendíamos mucho, la pasábamos muy bien, vacilando con los vecinos y deleitándonos -o sufriendo- con los testimonios de adversidad y resiliencia que escuchábamos de boca de los pacientes del centro médico.</p>



<p>Desde un principio, el abuelo creyó en mi potencial como autor y me lo demostraba no solo con su consejo oportuno, sino también con sus mensajes frecuentes de <em>Whatsapp</em>, fuera simplemente para saludarme o invitarme a una próxima feria a la que asistíamos gustosos.</p>



<p>Si no podía ir, él encantado se llevaba mis libros y los ofrecía con el mismo cariño y convicción que los de su propia autoría (gracias a él, mis escritos viajaron hasta Pérez Zeledón).</p>



<p>Algo vio en mí y yo en él que la química abuelo-nieto fue casi inmediata. Quizás fue esa mezcla de juventud y veteranía, aunado a ese inquebrantable deseo en común por dar a conocer la literatura nacional, lo que cimentó una relación cordial, muy cercana, casi filial.</p>



<p>Tuve la oportunidad de visitarlo en una ocasión en su casa en Desamparados, donde a pesar de que vivía solo, lo cual le resentía un poco, siempre estuvo acompañado de sus incondicionales retoños de papel.</p>



<p>En su mesa siempre hubo espacio, no solo para mis publicaciones, sino también para las de muchos otros autores que tal vez por falta de tiempo o recursos no podían participar en algunos eventos importantes.</p>



<p>Nunca fue egoísta ni mezquino. Su principal interés, más que vender libros, era crear un frente común de apoyo y divulgación de la cultura y el talento nacional procedente de diversas zonas del país.</p>



<p>“Vea, este librito lo escribió mi nieto, se lo recomiendo, tiene una pluma muy fina”, les decía a los clientes, cuando, a lo mejor, por pena o falta de experiencia yo no hallaba qué decir y él tomaba la batuta de representante y vendedor estrella.</p>



<p>Esos deseos de servir lo motivaron para fundar en el 2015, junto con otros renombrados escritores, el Grupo de Autores Libres e Independientes de Costa Rica, desde donde bregó por abrir espacios de apoyo y promoción literaria</p>



<p>Autoproclamado como el escritor del pueblo, sus especialidades fueron la novela, los relatos de no ficción y, por supuesto, la poesía, en la que hacía constante referencia a su madre, a la vida cotidiana, así como a sus triunfos -y fracasos- amorosos.</p>



<p>Dentro de su prolífico catálogo, destacan títulos como “En nuestro mar despertaron mis sueños”, “Tatuado por el amor”, “Para que no me olvides”, “El Mar se llevó en las olas mis anhelos”, “Poesías y vivencias”, entre otras que escribió bajo ese seudónimo que lo describía a carta cabal: <em>Popolesama.</em></p>



<p>Era un enamorado de la vida y de las mujeres, que, hasta el último de sus días, fueron inspiración para escribir bellos poemas que tocaban las fibras más sensibles del lector. En sus textos, aparte de su devoción al mar, reflejaba la idiosincrasia de su tierra, su amor incondicional por la vida y cierta melancolía por los tiempos pasados.</p>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-large is-resized"><a href="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/IMG-20190806-WA0018-1.jpg"><img decoding="async" width="768" height="1024" src="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/IMG-20190806-WA0018-1-768x1024.jpg" alt="" class="wp-image-2611" style="width:656px;height:auto" srcset="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/IMG-20190806-WA0018-1-768x1024.jpg 768w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2025/06/IMG-20190806-WA0018-1-480x640.jpg 480w" sizes="(min-width: 0px) and (max-width: 480px) 480px, (min-width: 481px) 768px, 100vw" /></a></figure>
</div>


<p>Cuando asistía a una feria literaria era como si emprendiera un viaje: siempre lo acompañaba una maleta cargada de libros -propios y de terceros- que vendía con tal compromiso y dedicación que parecía que todos fueran suyos.</p>



<p>Visitarlo en su stand representaba no solo la oportunidad de adquirir alguna de sus maravillosas obras, sino departir con él un rato agradable, escuchando alguna de sus múltiples y divertidas anécdotas de juventud.</p>



<p>De cuando trabajó como linotipista en el desaparecido Periódico <em>Diario de Costa Rica</em> en 1956 o cuando llevó estudios de literatura con énfasis en Poesía Lírica y Novela, en la UCR, entre muchas otras experiencias.</p>



<p>La última vez que coincidimos fue en la FILCR del 2023, en Pedregal. Me parece verlo bajándose de su Subarú Justi gris (todo un clásico) y caminar despacio hacia el salón, casi arrastrando los pies, saludando a todos a su paso.</p>



<p>Jadeando, llegaba hasta el stand donde, metódicamente, extraía los libros de la maleta y los acomodaba, cual preciado tesoro, en la mesa del stand de turno. Su rostro reflejaba alegría, humildad y orgullo por su oficio.</p>



<p>Aunque diezmado de salud en sus últimas apariciones, participar de las ferias lo llenaba de vitalidad. Con sus más de 80 años a cuestas, asistía emocionado, por más cansado o adolorido que estuviera. Era de los primeros en llegar e iniciar la faena de venta con el mismo entusiasmo de sus años mozos.</p>



<p>Desde enero pasado no lo volvería a hacer. Dios tenía otros planes para él y se nos adelantó. Me dolió en el alma la noticia, pero sé que su espíritu permanece indeleble en cada línea que escribió y en el corazón de todos los que le conocimos.</p>



<p>Querido abuelo Popo, que el recuerdo de tu madre y tu adorado mar Pacífico sigan inspirando las historias de vida eterna que ahora escribes desde un mejor lugar. Por tus enseñanzas, por tu ejemplo de entrega y amor incondicional a los tuyos y a la literatura costarricense, pero sobre todo por concederme el honor de ser tu nieto de letras… ¡gracias, mil gracias, y hasta siempre!</p><p>The post <a href="https://analistahoy.com/2025/06/in-memoriam-de-rodolfo-ugalde-escritor-del-pueblo-y-abuelo-de-letras/">In memoriam de Rodolfo Ugalde: escritor del pueblo y abuelo de letras</a> first appeared on <a href="https://analistahoy.com">Analista Hoy</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://analistahoy.com/2025/06/in-memoriam-de-rodolfo-ugalde-escritor-del-pueblo-y-abuelo-de-letras/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Don Noe, el médico escritor de alma bella</title>
		<link>https://analistahoy.com/2021/08/don-noe-el-medico-escritor-de-alma-bella/</link>
					<comments>https://analistahoy.com/2021/08/don-noe-el-medico-escritor-de-alma-bella/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[jose carballo]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 20 Aug 2021 22:28:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Actualidad nacional]]></category>
		<category><![CDATA[Personal]]></category>
		<category><![CDATA[escritor costarricense]]></category>
		<category><![CDATA[noe rosenstock]]></category>
		<category><![CDATA[obituario]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://www.analistahoy.com/?p=2100</guid>

					<description><![CDATA[<p>“Las viejas amigas nunca mueren. Siempre siguen pululando”. Así reza una de las frases del preludio de su libro A Calzón Quitado (sin tapujos ni rodeos), volumen 49, del cual guardo, con gran cariño, una copia que me regaló en alguno de los varios eventos literarios donde participamos juntos. Sin embargo, con su permiso, le [&#8230;]</p>
<p>The post <a href="https://analistahoy.com/2021/08/don-noe-el-medico-escritor-de-alma-bella/">Don Noe, el médico escritor de alma bella</a> first appeared on <a href="https://analistahoy.com">Analista Hoy</a>.</p>]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>“Las viejas amigas nunca mueren. Siempre siguen pululando”. Así reza una de
las frases del preludio de su libro A Calzón Quitado (sin tapujos ni rodeos),
volumen 49, del cual guardo, con gran cariño, una copia que me regaló en alguno
de los varios eventos literarios donde participamos juntos. </p>



<p>Sin embargo, con su permiso, le aplicaré la inclusión de género al enunciado para hacerlo extensivo a los viejos amigos, compañeros y colegas. No importa cuán cercanos o distantes se encuentren, siempre están ahí, pululando de diversas maneras a través de anécdotas, momentos, conversaciones y un sinfín de recuerdos entrañables que anidan en la mente y reconfortan el corazón. </p>



<p>Escribo estas líneas poco después de la sensible partida de uno de ellos, nuestro querido don Noe Rosenstock Lang. Lo hago luego de repasar algunos de sus escritos, tan directos y sinceros como su insigne creador. Mientras me lamento el despiste de no haberle solicitado que me autografiara el ejemplar obsequiado, miro triste al cielo que, encapotado y lluvioso, parece unirse al dolor de quienes quedamos con el vacío de su ausencia. </p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignleft is-resized"><img decoding="async" src="http://www.analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-2105" width="410" height="307" srcset="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-1024x768.jpg 1024w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-300x225.jpg 300w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-768x576.jpg 768w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-610x458.jpg 610w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-510x382.jpg 510w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4-1080x810.jpg 1080w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-4.jpg 2048w" sizes="(max-width: 410px) 100vw, 410px" /></figure></div>



<p>Me recrimino de inmediato al recordar que él no habría querido verme así. Su
naturaleza era alegre y alegres debíamos unirnos en merecido homenaje póstumo.
Contrarresto mi pesar, elevando una plegaria y una sonrisa franca, como la que
muchas veces me arrancó al calor de gratas experiencias de tinta y papel. </p>



<p>Me parece verlo llegando a la Feria Internacional del Libro. Alto, regio, macizo,
entero, como un viejo bambú de ocho décadas que se dobla con las tempestades del
tiempo, mas nunca se doblega. &nbsp;A lo lejos
sobresalía su delgada y elegante estampa de lord inglés, impecablemente
vestido, avanzando a paso firme como bamboleante rascacielos en aldea liliputense.
</p>



<p>Con un paraguas en una mano y en la otra su chaqueta beige y su inseparable
libro de turno, llegaba al stand, derrochando simpatía y prestancia. “¡Diay
Ricardo!, ¿ya me vendió todos los libros?”, me inquiría de improviso, a manera
de saludo, matizando con sonrisas la extenuante jornada que nos esperaba. </p>



<p>Conforme transcurría el evento, saltarían a escena otras de sus chispeantes
frases inmortales. &nbsp;“Nombres esto está
hecho una pura “guesera”. “Hoy sí está como la Avenida Central” “¿Anda viendo o
anda comprando…?, entre otras citas célebres, igual de divertidas y originales
que las contenidas en sus libros expuestos en el stand del Foro Literario
Costarricense, del cual fue un distinguido miembro y colaborador hasta el
último de sus días. </p>



<p>Aunque su interés primario nunca fue tanto vender –no le hacía falta- como pasar un rato de agradable esparcimiento, ajeno quizás a los colerones causados por el equipo de su tierra natal (Cartago de sus amores), siempre disfrutaba, cual joven autor primerizo, de ofrecer  su amplia colección de obras a todo aquel que se le acercaba a comprarle, saludarlo o felicitarlo por su desconocida venia de escritor. </p>



<p>“Venga, pase, tenemos chistes de cornudos”, pregonaba a los cuatro vientos, despertando la curiosidad de los transeúntes, entre los que no podían faltar algunos de sus pacientes, sorprendidos de que el doctor fuera tan ágil con el bisturí como con la pluma. Intrigados, apenados o graciosos, ingresaban al stand cautivado por las picarescas temáticas de la vasta biblioteca Rosenstock. </p>



<div class="et_pb_slider et_pb_slider_fullwidth_off et_pb_gallery_post_type">
				<div class="et_pb_slides">
					<div class="et_pb_slide" style="background: url(https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-1-1.jpg);"></div><div class="et_pb_slide" style="background: url(https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-5.jpg);"></div>
				</div>
			</div>



<p>Sus poco ortodoxas estrategias de venta a base de la fisga, chota y morbo eran
parte de un inconfundible sello personal que en más de una ocasión nos ponía en
aprietos tratando de discernir si hablaba en serio o en broma. Como cuando nos
vaciló diciendo que todo el dinero recaudado por las ventas de sus libros era
para los niños de Israel, o la vez que puso en su lugar a una mentirosilla señora
que le salió con el cuento chino de que no buscaba un libro, si no a un
familiar que se le había extraviado. Ni para qué lo hizo. “Bueno, sígalo
buscando y si lo encuentra, me lo saluda”, le espetó, dándole una merecida
lección a ella y a todas las personas que, en las ferias o en la vida, recurren
a toda suerte de pretextos para evitar el temido “no, gracias”.</p>



<p>A hoy todavía me carcajeo, rememorando esta y otras pintorescas salidas del
doctor, cargadas de humor, ironía, sabiduría y, por supuesto, la irreverencia
propia de quien se negó a tomarse la vida muy en serio. Tanto así que hasta de
él mismo y sus correligionarios se mofaba, al incluir en sus libros chistes de
judíos, a quienes calificaba como propietarios de las narices más grandes –él no
era la excepción- o tipos “frágiles, inteligentes y tristes” que, como gente de
mar, se pasaban toda la vida errando. </p>



<p>Tampoco tenía reparos en reconocerle al judío lo que es del judío. “No se rinden nunca (…), son gente del saber, del libro, portadores de memoria, el judío trabaja, quiere transmitir algo a sus hijos, dejar algún legado al mundo”, explicaba en sus obras. </p>



<p>¡Y vaya que él fue un digno exponente de ese precepto judaico! No solo como médico especialista en dermatología, fundador de la Clínica Rosenstock-Liberman y miembro activo de la Asociación Costarricense de Autores y Músicos (ACAM), sino también como autor independiente, con más de un centenar de publicaciones en su haber, convirtiéndose en uno de los autores contemporáneos más prolíficos de la literatura costarricense. Básicamente escribió sobre lo que le dio la gana: magia, sueños, pasiones, hechizos, amor, música, cultura, biografía, deportes y cuánta cosa usted se imagine. </p>



<div class="wp-block-image"><figure class="alignright is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" src="http://www.analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-3-edit.jpg" alt="" class="wp-image-2104" width="289" height="403" srcset="https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-3-edit.jpg 320w, https://analistahoy.com/wp-content/uploads/2021/08/noe-3-edit-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 289px) 100vw, 289px" /></figure></div>



<p>Lo hacía por mera inspiración, sin preocuparse mucho por técnica, métrica o
rima alguna. Lo que yo llamo un escritor libre, sin tapujos y sin rodeos, como
los títulos de sus libros. Su pluma fluía con la pasión que le daba su apego a
la belleza, a la medicina y al amor por la excelencia. </p>



<p>Un día podía estar hablando de la novia de Van Gogh o de los carros
deportivos de los deportistas más famosos del mundo y, al otro, escribiendo
cuentos, anécdotas, poemas, chistes o biografías de celebridades que en mi vida
había escuchado. Su oferta literaria, así como los géneros que exploró, eran amplios
como la cultura de la que era depositario, en nulo detrimento de esa humildad y
sencillez que lo hacían rehuir de las cámaras de la prensa o de los pomposos
eventos literarios.</p>



<p>Más que un médico distinguido, amable y servicial &#8211; como le escribió
alguien en Facebook-; incansable escritor, asiduo seguidor cartaginés, voraz
lector y amante de la música y el arte, era un señor íntegro, intimidantemente
culto y bueno a carta cabal, entregado a sus pacientes en el consultorio, a su
familia en el hogar y a sus amigos en todo momento y lugar.</p>



<p>No fue mera casualidad que la dedicatoria de uno de sus libros estuviera dirigida a su principal fuente de inspiración: sus trece nietos que “con sus travesuras y enseñanzas le dan color a mi vida”. Ni tampoco lo fue cuando en la última llamada que le hice, en noviembre del año pasado, al teléfono fijo de su casa (no tenía celular ni redes sociales; de lo contrario difícilmente habría tenido tiempo para escribir cien libros), luego del efusivo saludo y bromas de rigor, tuvo la deferencia de invitarme a comer al restaurante familiar, lo cual acepté gustoso y hambriento como buen amante de la comida mexicana. “Vaya y pida lo que quiera, yo lo invito con mucho gusto”, me dijo, en esa ocasión, sin saber que esas serían de las últimas palabras que le escucharía, fiel reflejo de su bondad, don de gentes, caballerosidad y cortesía. </p>



<p>¡El origen del éxito reside en un alma bella!, se lee en la última página de uno de sus libros A Calzón Quitado. Ahora entiendo por qué fue tan exitoso como esposo, padre, abuelo, médico, empresario, poeta, artista, escritor&#8230; Ese era Noe Rosenstock, un alma bella que no solo escribió que vivimos en un mundo hermoso en el “que fácil resulta a veces ser feliz”, sino que mostró con su vida y obra el camino para llegar ahí. Gracias por tanto don Noe. ¡Buen viaje, estimado amigo y colega!</p><p>The post <a href="https://analistahoy.com/2021/08/don-noe-el-medico-escritor-de-alma-bella/">Don Noe, el médico escritor de alma bella</a> first appeared on <a href="https://analistahoy.com">Analista Hoy</a>.</p>]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://analistahoy.com/2021/08/don-noe-el-medico-escritor-de-alma-bella/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>4</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
